Qué hace diferente a un juego casual
Los juegos casual no son versiones simplificadas de juegos serios. Están diseñados con otra promesa: que puedes coger uno sin contexto, sin tutorial y sin que nadie te esté mirando. La promesa se ve en los detalles. Parar no tiene ningún castigo. No hay cola de espera, ni moneda, ni cronómetro que puedas perder. Lo peor que te puede pasar en cualquier juego de esta categoría es terminar una ronda demasiado rápido.
Memoria y ritmo
Parejas de memoria y Simón dice son los dos juegos de aquí que ponen a prueba el recuerdo y no los reflejos, y los dos funcionan bien en el móvil con un solo pulgar. Piano Tiles y Golpea el topo son juegos de ritmo en el sentido más amplio de la palabra: la ventana de tiempo es generosa y la presión es amable.
Adivinar, cartas y vida
El Ahorcado y el Blackjack son los dos juegos de esta página en los que tienes que leer un sistema y tomar una decisión. El Test de mecanografía es más una prueba que un juego, y es la forma más rápida de ver si tu teclado resulta cómodo. Life Replay es el raro de la lista: un simulador de vida de texto en el que repartes puntos, sacas un talento y después vives un año por clic.
Por dónde empezar
Empieza por Parejas de memoria si quieres calentar durante dos minutos, por el Blackjack si te gusta un poco de tensión sin ningún riesgo y por Life Replay si quieres algo que se lea como una historia y no como un juego. Life Replay es también el que más probabilidades tiene de dejarte con ganas de volver a empezar con otro reparto de puntos.
Por qué funcionan en el móvil
Todos los juegos de esta categoría caben en una pantalla vertical, usan controles que se manejan con el pulgar y mantienen la ronda por debajo de los noventa segundos. No es casualidad: es la misma restricción que los hace cómodos también en un ordenador. Los mejores juegos casual son esos en los que no tienes que pensar que estás jugando.